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  • Foto del escritorRaúl Villaseñor Gómez

STORYTELLING: EXCHANGE FILM FESTIVAL (ES/EN)

Actualizado: 28 abr 2023

En 2013 tuve la fortuna de irme un semestre de intercambio a Suiza, la Haute école d’arts et Design de Ginebra me aceptó como estudiante. Me fui los primeros días de setiembre y no regresé hasta febrero del siguiente año.



Fue una de las mejores experiencias de mi vida. La verdad todo salió mejor de lo que pensé, Ginebra es una ciudad cara y con mucha demanda inmobiliaria por lo que es difícil encontrar una habitación, ya no digamos una con una renta que pudiera pagar. Al final yo ni siquiera tuve que buscar, antes de llegar me escribieron de la escuela y me dijeron que había una habitación en una casa de estudiantes a un precio más bajo que el promedio, así que la tomé.


Había sido seleccionado gracias a un proyecto que había hecho el semestre anterior en La Esmeralda, el cual trataba, a grosso modo, de la identidad del espacio de la ciudad partiendo de los colores de los edificios de la misma. Me fui a recorrer algunas ciudades cercanas a la CDMX y tomaba fotos de sus paredes, además de registros del recorrido que realizaba en sus centros históricos. Al final con todo ese material hice una instalación con esas fotos donde combinaba la cartografía con las fotografías.



Mi propuesta de intercambio era una extensión del proyecto de México, iba a hacer lo mismo para tener un punto comparativo. La intención era hacer una especie de “comparación entre culturas”. Ese era la intención inicial.


En los siguientes meses estuve viajando por algunas ciudades de Suiza para recorrerlas y fotografiarlas. En México había tomado registros fotográficos y cartográficos de mis derivas; en Suiza decidí añadir el video a todo lo demás. Primero tomaba videos de las cosas que me llamaban la atención, pero poco a poco comencé a utilizar la cámara de modos no convencionales, como un objeto activo, como una extensión de mi cuerpo.


Además de Ginebra, fui a Berna, Lausana, Zurich, Basilea y Lugano; también fui a Berlín y al monte Salève en Francia como parte de las actividades de la escuela. No sólo tomaba registros cada vez que viajaba, sino de todo lo que me pareciera interesante mientras estaba de intercambio, principalmente en foto y video.


En Lugano, la última ciudad de mi itinerario, estaba parado en el andén esperando el tren. Pensaba en qué iba a hacer con todo el material que había generado, ya que la idea de hacer lo mismo que había hecho en México cada vez me gustaba menos. En ese momento el cielo nublado me hizo recordar algunas películas europeas, principalmente italianas, que había visto cuando era niño y adolescente, donde nunca había sol, como si el lugar estuviera triste – muchas de esas películas eran dramas, lo cual no ayudaba mucho a transmitir la poca felicidad del lugar-. De repente, a mi lado, escuché hablar en italiano a un grupo de chicas, a las que pedí si podía grabar su voz diciendo “Chao Lugano”.



A partir de esa frase vino a mí la idea de hacer pequeñas películas de mis viajes que describieran mi experiencia con el lugar, cómo me había relacionado con el espacio, ese extrañamiento que se tiene cuando conoces un lugar nuevo. Me di cuenta que no tenia mucho sentido hacer el mismo proyecto que había hecho en México porque ya conocía los resultados y que lo mejor era hacer otra cosa que transmitiera mi lo que yo había sentido en aquellos lugares.


Al final produje 10 “mini films” (así los llamé en ese entonces) de contenido bastante variado. Algunos son narrativos en un sentido bastante literal como “Les choses qui ne se voient pas” (Las cosas que no se ven) donde cuento mi aventura para llegar ahí desde México, o “Vortex” donde la narración se da a través de la edición de video. En otros utilizo la cámara como un objeto que interactúa con el entorno, como “Basel Roller Coaster” y “Contemplatión”, para crear un nuevo tipo de narrativa audiovisual.



Los Mini films son una combinación entre mi experiencia, el registro en video y la transmisión de una reflexión generada por la interacción entre ambos. No quería que narraran tanto historias sino sensaciones, los momentos decisivos donde éstas llegaron.


Debo decir que no todos fueron registros espontáneos en video, unos fueron muy planeados, ya que la consciencia sobre lo vivido a veces llegó a posteriori, lo cual hizo necesario volver al lugar o planear el video completo. La sucesión de los videos tampoco es cronológica sino personal, es un principio y final interno mas que externo.


Exchange Film Festival es de las obras que más cariño le tengo, fue el cenit de un proceso creativo y personal de más de dos años, que incluyó muchas cosas. Espero lo disfruten. IR AL VIDEO



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In 2013 I was fortunate to go to Switzerland for an exchange semester, the Haute école d'arts et Design in Geneva accepted me as a student. I left the first days of September and did not return until February of the following year.



It was one of the best experiences of my life. The truth is that everything turned out better than I thought, Geneva is an expensive city with a lot of demand for real estate, so it is difficult to find a room, let alone one with a rent that I could afford. In the end I didn't even have to search, before I got there they wrote me from the school and told me that there was a room in a student house at a lower price than average, so I took it.


He had been selected thanks to a project he had done the previous semester at La Esmeralda, which dealt, roughly, with the identity of the city space based on the colors of the buildings in it. I went to visit some cities close to CDMX and I took photos of their walls, as well as records of the tour I took in their historic centers. In the end, with all that material, I made an installation with those photos where I combined cartography with photographs.



My exchange proposal was an extension of the Mexico project, I was going to do the same to have a point of comparison. The intention was to make a kind of “comparison between cultures”. That was the initial intention.


In the following months I was traveling to some cities in Switzerland to visit and photograph them. In Mexico I had taken photographic and cartographic records of my drifts; in Switzerland I decided to add the video to everything else. First I took videos of things that caught my attention, but little by little I began to use the camera in unconventional ways, as an active object, as an extension of my body.


Apart from Geneva, I went to Bern, Lausanne, Zurich, Basel and Lugano. I also went to Berlin and Mont Salève in France as part of the school activities. I not only took records every time I traveled, but everything that seemed interesting to me while I was on exchange, mainly in photo and video.



In Lugano, the last city on my itinerary, I was standing on the platform waiting for the train. I thought about what I was going to do with all the material I had generated, since I liked the idea of doing the same thing that I had done in Mexico less and less. At that moment the cloudy sky reminded me of some European movies, mainly Italian, that I had seen as a child and a teenager, where there was never any sun, as if the place was sad – many of those movies were dramas, which didn't help much. convey the little happiness of the place-. Suddenly, next to me, I heard a group of girls speaking in Italian, and I asked if I could record their voice saying “Chao Lugano”.


From that phrase came the idea of making small films of my travels that would describe my experience with the place, how I had related to space, that strangeness that you have when you discover a new city. I realized that it did not make much sense to do the same project that I had done in Mexico because I already knew the results and that the best thing was to do something new, to transmit what I had felt in those places.


In the end I produced 10 “mini films” (that's what I called them at the time) with quite a variety of content. Some are narratives in a quite literal sense like “Les choses qui ne se voient pas” (The things that are not seen) where I tell my adventure to get there from Mexico, or “Vortex” where the narration is given through editing Of video. In others I use the camera as an object that interacts with the environment, such as "Basel Roller Coaster" and "Contemplation", to create a new type of audiovisual narrative.



The Mini films are a combination of my experience, the recording on video and the transmission of a reflection generated by the interaction between the two. I didn't want them to narrate so much stories but sensations, the decisive moments where they struck.


I must say that not all of them were spontaneous recordings on video, some were highly planned, since awareness of what was experienced sometimes came after the fact, which made it necessary to return to the place or plan the entire video. The succession of the videos is not chronological either, but rather personal, it is an internal beginning and end rather than an external one.



Exchange Film Festival is one of the works that I have the most affection for, it was the zenith of a creative and personal process of more than two years, which included many things. I hope you enjoy it. GO TO THE VIDEO

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